Edgardo Saavedra no es un profesional inmobiliario convencional. Es doctor , un profesional de la medicina que descubrió en el real estate panameño una segunda vocación. Y como buen doctor, su estándar es claro: precisión, personalización y resultados medibles.
Pero el mundo del marketing inmobiliario le estaba ofreciendo todo lo contrario. Estrategias genéricas. Plantillas. Enfoques de "talla única" que no entendían su perfil, su mercado ni sus limitaciones de tiempo. Había invertido en marketing antes , y la palabra "decepción" se quedaba corta.
Lo que Edgardo necesitaba era lo que exige en su práctica médica: un diagnóstico preciso, un tratamiento personalizado y resultados que se pudieran medir. No quería más promesas vacías. Quería terminar diciendo "wow , eso era exactamente lo que necesitaba."
Y eso fue exactamente lo que pasó. Una estrategia diseñada milímetro a milímetro para su realidad , y una efectividad que él mismo describe como del 300%.